La mitad del récord turístico de México en 2025 no pernoctó ni una noche
98,2 millones de visitantes internacionales y un gasto medio que baja un 6,6 %. Las dos cifras son del INEGI y no se contradicen: tres de cada cuatro visitantes nuevos fueron excursionistas que no duermen en el país. Mientras tanto, los turistas que llegan en avión fueron 298.034 menos que en 2024, y cada uno gastó un 4,7 % más.

México cerró 2025 con dos cifras que parecen contradecirse. Recibió 98,2 millones de visitantes internacionales, la marca más alta de la que hay registro. Y el gasto medio por visitante bajó un 6,6 %, hasta 356,32 dólares.
Las dos son ciertas, y entre ellas no hay ninguna paradoja: no hablan de la misma gente. Separarlas cambia por completo lo que el año significa para quien tiene habitaciones que llenar.
Quién entró en México
El INEGI publicó el cierre del año el 12 de febrero de 2026, en el boletín de las Encuestas de Viajeros Internacionales. Son cifras preliminares. La primera división que hace es la que aquí importa: entre quien pernocta —turista— y quien entra y sale el mismo día sin dormir en el país —excursionista—.
| Entradas de visitantes | 2024 | 2025 | Variación |
|---|---|---|---|
| Visitantes internacionales | 86.412.484 | 98.202.774 | +13,6 % |
| Turistas (pernoctan) | 45.038.754 | 47.786.706 | +6,1 % |
| Excursionistas (no pernoctan) | 41.373.730 | 50.416.068 | +21,9 % |
El país sumó 11,8 millones de visitantes respecto a 2024. Nueve millones de ellos, tres de cada cuatro, fueron excursionistas: cruceristas que bajan a puerto unas horas y quienes cruzan la frontera y regresan el mismo día. En 2024 los excursionistas eran el 47,9 % de las entradas. En 2025 pasaron a ser el 51,3 %, y con eso la mayoría de quien entra en México ya no duerme en México.
Por qué baja una media sin que nadie gaste menos
Un excursionista dejó 64,98 dólares de media en 2025. Un turista que llegó en avión y pernoctó dejó 1.221,36. La distancia entre los dos es de casi diecinueve veces.
Añadir nueve millones de personas del primer grupo a un promedio que mezcla a los dos hace caer ese promedio aunque ningún visitante haya reducido su gasto. Es exactamente lo que ocurrió. Segmento a segmento, el dinero por persona se comportó así:
| Gasto medio por persona | 2024 | 2025 | Variación |
|---|---|---|---|
| Turista de internación, vía aérea | 1.166,62 $ | 1.221,36 $ | +4,7 % |
| Turista de internación (total) | 1.046,62 $ | 1.074,42 $ | +2,7 % |
| Excursionista | 65,50 $ | 64,98 $ | −0,8 % |
| Media de todos los visitantes | 381,38 $ | 356,32 $ | −6,6 % |
La última fila es la que llegó a los titulares y es la menos utilizable para gestionar un alojamiento. Describe una población en la que la mitad no contrata una noche de hotel.
Los 298.034 que faltan
Hay un número en el boletín que sí habla del negocio del alojamiento, y no es ninguno de los anteriores. Los turistas de internación que entraron por vía aérea fueron 22.867.222, frente a 23.165.256 el año anterior. Un 1,3 % menos: 298.034 personas.
De ahí sale buena parte de la ocupación de un hotel de playa o de ciudad, y ese grupo se encogió mientras el país celebraba su récord. En conjunto gastaron 27.929 millones de dólares, un 3,3 % más que en 2024, así que el ingreso del segmento creció. Lo que se redujo fue el número de personas de las que depende.
Dos fuentes que no dicen lo mismo
El boletín del INEGI no reparte las llegadas por país de origen. DATATUR sí, y El Financiero publicó ese desglose el mismo día: Estados Unidos aportó un 0,8 % menos de turistas aéreos —unos 119.000 viajeros—, Colombia un 13,3 % menos y Perú un 38,4 % menos, mientras Canadá creció un 7,1 %.
Aquí hay que ser cuidadoso. Ese recuento cifra la caída de las entradas aéreas en un 0,7 % y el del INEGI en un 1,3 %, porque no miden el mismo universo: uno cuenta turistas internacionales por vía aérea y el otro, turistas de internación por vía aérea, que excluye a los fronterizos. Coinciden en el signo, que es lo que sostiene el argumento de este artículo. No coinciden en la magnitud, y no vamos a presentar como conciliada una diferencia que no hemos conciliado.
Sobre las causas —endurecimiento migratorio en Estados Unidos, escasez de aviones, una demanda de viaje más prudente— el artículo no cita a nadie que las respalde. Son su lectura, y conviene tomarlas como tal.
Qué cambia según de quién viva el negocio
Un mercado que crece en volumen y otro que crece en valor no piden lo mismo.
Si el establecimiento vive del excursionista —comercio en puerto de crucero, hostelería en zona fronteriza—, 2025 fue un año bueno y el problema que deja es de capacidad: atender a mucha más gente que gasta poco cada una, con procesos que no se atasquen en las horas de desembarque.
Si vive del turista que llega en avión, el año fue el contrario: menos clientes, cada uno pagando más. Ahí el volumen deja de ser la palanca disponible y pasa a serlo cuánto se queda el establecimiento de cada reserva. Conviene decir que esos 1.221,36 dólares son todo lo que el turista deja en el país —alojamiento, comida, transporte interno, compras—, y el boletín no publica cómo se reparten. La dirección sí es aprovechable aunque el reparto no se conozca: con menos clientes y más gasto por cliente, el año lo decide qué parte de ese gasto pasa por su caja y con qué comisión.
Eso se traduce en cosas concretas: un motor de reservas propio en el que el huésped pueda pagar sin salir de la web, un inventario conectado para que la venta directa y las OTA no se pisen, y datos de reserva propios para saber qué mercado emisor está sosteniendo la ocupación cuando uno de ellos falla. Si gestiona un alojamiento en México y quiere revisar por dónde entran hoy sus reservas, escríbanos.
Fuentes
- INEGI, Encuestas de Viajeros Internacionales (EVI), boletín de indicador 82/26, publicado el 12 de febrero de 2026. Todas las cifras de entradas y de gasto de este artículo salen de su cuadro 2, con datos anuales de 2024 y 2025. El propio boletín las marca como preliminares.
- El Financiero, Desciende 0.7% el ingreso de turistas internacionales por vía aérea a México durante 2025, 12 de febrero de 2026, sobre datos de DATATUR (Secretaría de Turismo).